La inversión socialmente responsable (ISR) tiene sus orígenes en actividades filantrópicas donde lo primero era la consideración moral, sin atención a la eficiencia de la inversión. Fue visto como una moda y una forma de las grandes empresas de liberarse de las responsabilidades que sus negocios tenían sobre la huella ecológica.

Sin embargo, se ha demostrado que el no atender la eficiencia de inversión no es necesariamente sostenible y que la ISR es necesaria asumirla más allá de una moda, evolucionando el concepto en múltiples aspectos. Los inversionistas se han dado cuenta de que se abren nuevas oportunidades de inversión y que ignorar la responsabilidad social conlleva riesgos a sus inversiones. Estos riesgos no son sólo por multas o sanciones impuestas por el Estado, sino también por el deterioro que significa para el entorno empresarial al darle la espalda a la realidad social y ambiental de sus negocios.

Por eso, la inversión socialmente responsable es un hecho que cada vez se toma más en serio dentro de la sociedad, preocupándose algunas organizaciones porque sus clientes inversores incluyan el enfoque de responsabilidad social en sus negocios sin que esto afecte el rendimiento de sus negocios.

¿Qué es la inversión socialmente responsable?

Se dice de aquellas inversiones que no sólo consideran la rentabilidad sino también el impacto social y medioambiental que ésta tenga. Este tipo de inversión es conocida también como inversión sostenible. En su mayoría los fondos de estos tipos de inversiones provienen de fondos institucionales como pueden ser las fundaciones o los fondos de pensiones. Pero cada vez más se suman pequeños inversionistas que buscan alinear sus valores a la realidad social y ambiental.

Proyectos en los que invierten los fondos responsables en la actualidad

  • Energías alternativas como la eólica o la energía solar, las búsqueda de fuentes alternativas de energía y procesos que hagan a estas fuentes viables es uno de los principales intereses en el mundo actual.
  • Negocios inclusivos que busquen cambiar la realidad social de los entornos más desfavorables. El uso de la tecnología y el Smartphone en estos tipos de negocios cada vez es de mayor interés para invertir.
  • La implementación del modelo de negocio “empresas sociales” propuesto por Muhammad Yunus fundador de “El banco de los pobres” y Premio Nobel de la Paz. Con estos modelos de empresas se busca ser responsable desde el mismo concepto de la creación de la empresa.

Ventajas de incorporar valores de ISR en los negocios

1. Adaptación del perfil del cliente con las necesidades de su sociedad

Las empresas están conformadas por personas que sienten, viven y padecenlas realidades sociales y ambientales. Sentirse parte de la solución desde el perfil que se tenga sin sentir que se sacrifica sus propios valores ayuda a los inversionistas, empresarios y empleados a aportar ideas innovadoras entorno al modelo de negocio que se tenga. A la hora de invertir se puede utilizar criterios de exclusión para elegir activos dejando por fuera empresas de tabaco o armamentos por ejemplo, criterios de inclusión de empresas o gobiernos y optar por temáticas afines al inversor como el cambio climático, la pobreza, el hambre o la corrupción.

2. Optimización fiscal inteligente

Es posible mejorar los rendimientos después de impuesto de diversas maneras como anticipando pérdidas lo que es altamente beneficioso para el pequeño inversor.

3. Mejores prácticas

El concepto de responsabilidad social puede incorporarse a la cultura empresarial con mejores prácticas organizacionales tales como fomentando trabajos inclusivos, utilizando menos agua en la industria, mejorando los estándares de gobernanza, entre otros. Estas mejores prácticas ayudan a disminuir costos y a alinear los intereses de los inversores, empresarios, trabajadores y clientes.

La inversión socialmente responsable no es un asunto de moda, más bien podríamos definirlo como un estilo de inversión más acorde con la realidad que nos ha tocado vivir.